Otro de los beneficios que entrega la compra inteligente es que el cliente puede reemplazar el auto eligiendo entre un gran abanico de modelos, categorías o marcas, lo que hace aún más atractivo el servicio. Esto se enfoca principalmente en el enorme nicho de personas que hoy en día no desean quedarse con un solo modelo de automóvil para toda su vida y que, entre otras cosas, quieren aminorar la devaluación característica de la compra tradicional de un auto. Además, otra arista que seduce en la actualidad es que, a través de esta transacción, el último pago mensual por la adquisición del vehículo es igual al 40% o 50% del precio de este, convirtiendo las cuotas mensuales previas a pagar en unas mucho más bajas.
Sin embargo, y en esa misma línea, es importante destacar que este no es un sistema que goce solamente de puntos positivos. Pese a la capacidad de reemplazo del automóvil, el comprador debe saber que una de las desventajas de la compra inteligente es que, en un período determinado de los años iniciales a la adquisición, este no podrá ser vendido o quedará “en prenda” como se le llama. Esto significa que el vehículo estará a nombre del comprador, pero no puede ser transferido.
En suma, esta vía de financiamiento obliga al comprador a tener al día las mantenciones que requiere el representante del bien o marca, lo que genera un daño a la economía del usuario durante los primeros años con el vehículo. Por ello, en tripp, empresa líder en el rubro de Renting de autos, recomendamos tomar esta decisión con calma y, quizás, ver otras opciones que permitan resguardarse más frente a las inclemencias económicas que representa la compra inteligente.
Por ello, y tras revelar estas aristas, es recomendable que la persona que quiera adquirir un auto a través de la compra o crédito inteligente vea todas las perspectivas con antelación pese a tener una gran oferta. Cotizar e investigar antes de realizar una elección puede marcar la diferencia en el futuro de la economía personal.